...Y allí estabamos... con cara de pendejos, los pies en la tierra (literalmente) y la mente hasta las nubes...
Un retortijón en el alma por tratar de digerir un adiós.
No es mas dulce la ausencia porque haya pasado mas tiempo, solo se tolera más.
Se aprende a vivir así, pero no es mas dulce, carajo...
¿Acaso deja de ser amarga la hiel por añejarse?
Esas son las únicas líneas de queja que he de poner, el resto me las guardo, las escondo y finjo que no existen.
De resto diré, que te extrañan las risas clavadas en la memoria, y allí quedo una cerveza con tu nombre.
Que nos debemos un cigarro y otro viaje.
Que se me calma el alma por lo que vivimos más de lo que duele la nostalgia por lo que faltó.
Me sana el corazón un poco porque estas bien cabrón, mejor que nosotros.
Bonito el muchachito y su gracia de hacernos esperar... quién diría que ahora le toca esperarnos a él.
Hace un tiempo ni te conocía, ahora no imagino como hubiera sido no corresponder por la infinitesimal cuantía que nos tocó coincidir.
Y te aclaro que esto no lo escribo para vos, nunca fuiste mucho de sentimentalismos, y ahora, estas muy ocupado volando a infinitos nuevos.
Lo escribo para mí, por si algún día necesito viajar y volver a coincidir, le quede un destino físico a la memoria, un tributo in memoriam, una oda a la vida. Una Oda a Daniel Rey.
De coche tenías lo que yo de puerco, y de mañosos nos sobraban las palabras que al José y Alejo les faltaban para expresar sus perversiones, ni tan inocentes como Alicia, ni tan ruisueños como Majo, perdidos como el Guille, pero eso sí pero bien nos encontramos, "Dios los hace y la vida los junta" Quizá poco pero bueno, "tipo la marca del quesito..." dirías vos, así somos... Borrachos y desvelados pero caminando al mercado de mañana a comprar pescado, porque nunca paramos, nos emputamos y después nos reíamos. Como la ida truncada a ver el amanecer en el puerto, allí estabamos con la cara de pendejos, los pies en la tierra (literalmente) y la mente hasta las nubes, siempre mas allá que acá, soñando despiertos, vivimos un sueño. Ocupados en aprovechar los desocupos, en que la vida no se nos pasara sin vivirla, y de eso sí poco que reclamarle, vivimos, en serio que nosotros sí, vos viviste cabrón te (la) gozaste, viviste, reíste, lloraste, sufriste, ganaste... VIVISTE en todas las conjugaciones del verbo.
Vos y tu maña de morder, dejaste las marcas de tus dientes en la vida de todos los que conociste,
sin sentimentalismos, no podías dejar a nadie indiferente, ese quizás sea tu mejor carta de presentación, el alterarlo todo, cambiarlo.. hacer un cagadal del orden y ordenar un cagadal. Todo a un modo distinto, complementarte, complementarnos. Sos único colocho, te toca esta nueva etapa, nos toca esta nueva fase, Pero bueno al final, no hay punto final a lo que siempre evoluciona. Esta es tu Oda Dany. Enjoy "Mathafacka"!
Aprovechando lo de Spock "May you live long and prosper" (You already lived (which is more than I can say about most people) and prospered (you ended up with more than you actually knew you had)), saludame al de orejas picudas por allá.
martes, 3 de marzo de 2015
viernes, 25 de julio de 2014
"Caída Libre Vol. II : Momentos de Impacto"
“…9 metros por segundo es la velocidad de un objeto en caída libre…”
Caída libre significa
también estar sujeto al aparentemente azaroso avanzar de la vida, vida, que es
tan similar a la fuerza de la gravedad que al igual que ella arrastra a los
objetos de vuelta a su origen, la vida nos lleva de a pocos corriente abajo
hasta desembocar en el final de las cosas, en ocasiones disfrutando de la suave
brisa que acaricia el rostro veraniego. En otras nos hace girar abruptamente y
sin control sobre el eje de la nada, nos trastorna, nos lleva a rincones
desconocidos, desconcierta y nos hace perder un horizonte que se difumina ante
una mirada desenfocada. Momentos de impacto, colisión, cambio.
Momentos de impacto que
suceden de la nada, vórtices giratorios que nos succionan para sacarnos a una
realidad alterna totalmente diferente a la que conocíamos, llevando al cúmulo
estadístico de personas a lo incierto en momentos aleatorios, al que pasea los
domingos en el parque, a la que juega los viernes por la noche a ser
celebridad, al que se encierra en su universo, al que se abre en contemplación
y admira el universo, el que se centra en la meditación, los que oran y el que no cree más, el que festeja hasta emborracharse y la que
se emborracha hasta olvidar, el cansado de amar y la que se deja amar por todos
porque no ama. El empresario que juega a conquistar el mundo, el que trata de
hacerlo un mejor lugar, en quien busca en el espejo a su yo interior porque
dejo de reconocerse, en el santo y el asesino. Los impactos no discriminan, no
tienen formulas, ni ecuaciones matemáticas, son impredecibles y simplemente
suceden.
Momentos de impacto, Juramentos
con “clavitos”, besos porque sí, París con aguaceros y los labios sin carmín.
Derroches y excesos porque hay tan poco que dar, el frío de la soledad que
hiela el temple, caída libre sin libertad, los 9 metros por segundo sin apenas
avanzar.
Momentos de impacto,
explosiones, contusiones, moretones, shock… giros abruptos.
Inhalar sin exhalar,
amaneceres de a uno, hablar sin parar, escuchar sin oír, mucho ruido poca
sinfonía, perder la sintonía, lo desconocido, lo nuevo encaramándose a lo
viejo.
Eso es un momento de
impacto: perder la rienda, amor con dolor, espinas sin rosas, resacas en el
festival, arte sin contemplación, el amanecer de la noche más bohemia. Una
milésima de segundo de silencio absoluto, la embriaguez total del ser en la mas
jodida sobriedad de los sentidos; Es cuando te das cuenta que todo ha cambiado,
ya nada será igual… No volverá (s) Para bien o para mal. No dependía de vos el
estrellarte, era parte de la trayectoria, de tu trayectoria y no había nada que
pudieras hacer, un momento de impacto es el hoy que se viste de noctambulo y
avisa que se acabo, las risas que hacen eco, las lagrimas que se secan,
presentes que se vuelven memorias, memorias que se borran, es tu vida que deja
de ser solo tuya y depende de vos recuperarla o la vida que vuelve a vos para
que decidas en que gastar tus minutos… y aún así no dependía de vos. No era
asunto tuyo el gira y gira de la tierra que centrífuga a los amantes, no era
tuyo para decidir la centrípeta que acercaría un amigo, el amor de tu viejo o
un viejo amor.
Era de las tropecientas y
pico de coincidencias en las que no coincidiste, que son el número de veces que
has reprochado al buzón vacío de mensajes que no dejaste, el número de veces
que te palpita la cabeza la mañana siguiente, la cantidad de besos que
derrochaste al no dar, la cifra de las letras en verso que escribiste,
tropecientas y pico de cosas que no podes controlar, que no podes decidir, las
vueltas, los giros del carrusel, los abrazos que vas a dar, los polvos
imaginarios sumados a los reales divididos entre las personas con quien
compartiste colchón, las veces que pierde el caminante el camino sin saber que
lo hace al andar, los viajes que hiciste, los lugares a los que no has ido,
pasos que diste. Tropecientas y pico son las veces que tenes que decirte a vos
mismo que estás en caída libre, que no te podes dejar olvidarlo porque no
depende de vos, ni caer, ni los impactos, pero SÍ el instante después y todo lo
que le suceda a partir de allí.
Eso sí depende de vos, la
“infimesíma” parte del instante que le sigue y que podría y quizás lo haga,
alterar para siempre tu vida y será tu culpa y nada mas que tuya. Así como el
decidir cuándo y cuánto guardar luto, o cuantas lagrimas llorarás por un
desamor, será tu decisión el abordar el avión o quedarte, el huir o luchar, y
si luchar vale la pena… No hay absolutos y serás tú el guardián de tu relativo,
tu verdad será tuya y solo tuya. Serás vos el que abra o cierre puertas en tu
vida, que te arrojara curvas, te hará girar sin control, te hará colisionar con
otras personas, te succionara de otras, atravesaras vórtices… pero al final del
día, vos vas a jalar el gatillo o vas a empezar a salir de allí, vos vas a
tomar la oportunidad o la vas a dejar ir, el sí o el no… dependen de lo que le
dejes a tu lengua pronunciar.
El whisky será de fiesta o
será un duro acompañante cuando vos lo decidas, solo hay carnaval cuando en vos
hay fiesta, las mismas luces de tu ciudad que te hacen alucinar, te verán acomplejado
recorrer el barrio sin saber a donde llegar si tus pies no saben andar. Todos
nos perdemos, quizás todos lo estemos aunque no todos lo sepamos. Pero dependerá
de vos encontrarte, Sí, nadie te besara igual que ella, ni tendrá el pecho tan cálido
como el lo tenía al abrazarte, tenlo por seguro. Pero eso no implica que será
peor, ni mejor. Eso será tu decisión, mientras será solamente distinto. Sí no
podes querer tanto ya, aprende a querer mejor, sí no podes olvidar aprende a
que tus recuerdos no definan tu presente y que esa memoria sea combustible para
mañana, No todos los momentos de impacto son necesariamente malos, ni buenos en
esencia, son solamente cambios abruptos aún cuando deriven de un proceso. Es
por eso que no podes ser el mismo cuando los factores han cambiado, tenes que
moverte, evolucionar aunque no alteres tu esencia. Pero, eso… será tuyo, tuyo y
de nadie más.
Si perdes será por y para
vos y si ganas tú victoria será tuya y de Dios nada más.
¿Qué vas a hacer? Jamás
estarás completamente listo para el siguiente momento de impacto, es parte de
su mística, puede que los engranajes ya estén maquinando o que recién las partículas
se asienten, no es seguro… lo único seguro es que mientras estes aquí, seguirán
ocurriendo, los amaneceres seguirán siendo de los amantes que se fugan, las
noches de pasiones y bragas para deseos que se le esconden al sol, los
atardeceres tendrán el rojizo de los labios de la nostalgia, seguirán habiendo
horizontes llenos de nada, y vacíos llenos de sorpresas. Amores de bar y bares
para olvidar amores. Todo en constante movimiento, siguiendo la trayectoria de
su caída, colisionando, ajustándose al cambio… a los momentos de impacto.
viernes, 14 de febrero de 2014
"Sueños de Carretera" Vol.1
Un teléfono descolgado y las líneas sin destinatario...
Llamadas que finalizan donde comienzan los puntos finales,
El eco de las voces que prometieron volver y que no volvieron jamás.
Promesas sin cumplir y el sueño al que se le dió por despertar,
El sobrecogedor sonido de la nada riéndose de vos, multitudes vacías, ridiculeces varias y cursilerías...
Otra copa vacía, otra poesía sin rima.
Otra pluma desgastada de desenmarañar en papel el mapa del alma,
El camino del ser... Que no lleva a ninguna parte,
Todos los caminos te llevan a algún lugar cuando viajas sin destino.
Las vidas y sus muertes,
Un adiós y un quizás que se cosecha en otoño,
Un presente sin futuro que se revuelca con vos,
Un presente sin futuro que se revuelca con vos,
Otra noche de camas revueltas, las mañas por la mañana, otro amanecer porque sí,
"Lo malo del Después" de Sabina, otro whisky en la tina...
Poesías sin rimas como cielos de noviembre,
Copas sin rimas como poesías de noviembre
Copas vacías...
Se amanece con la luz saboreando a mierda, cuando palpitan en los párpados aquellos latidos que son solo tuyos,
Despilfarro y carnaval, locura, bohemia y excesos...ya se sabe como va la historia.
Y todo por la noche y sus tres orgasmos, cinco abrazos, ocho copas, once y media, ¡Mierda! Once y media, ya voy tarde, toca otra despedida, tres besos: uno por mejilla, otro por descaro y porque sí. El taxi que se va.... Un camino y su final sin apenas empezar.
Resacas que pesan por la tinaja de reproches; pero es importante moverse antes que quiera bostezar el espíritu y hechar raíces.
Paga peaje el caminante por la vida al andar, se gasta el calendario, sé es duro con los horarios...
Cobra caro la libertad.
Auditoría interna recorre la existencia cubriendo con las luces bohemias de otra ciudad el déficit fiscal de cariño.
Embarga un poco del corazón para pagar otra planilla de locura,
Dice administración que se vive al día con las tangas estadísticas,
Logística advierte de otra carretera sin retorno.
Y aún así no es del todo malo...
El camino no es del todo malo y tiene el encanto de un atardecer despejado tras un día lluvioso,
Tiene la magia de un día soleado en pleno invierno, y de las nubes que cubren una costa fría de platino.
Ofrece cierto placer sádico la melancolía, como un delicioso trastorno, un placer culposo, un pecado sin culpa,
Descansa un poco la nostalgia en los puertos de antaño, el portal aquel y la pequeña cantina en la 4a.
Mentes dementes que añoran más el horizonte que los delicados parajes que adornan la vista del ahorita.
Sueña despierto el ser, el alma misma con aquella carretera de la vida, son los sueños de carretera, de caminos por recorrer, de probar al mundo y acallar la voz que te reta a ti mismo que tan lejos puedes ir sin empezar a regresar, una voz que te reta a descubrir aquello que esconde el horizonte. Un ojo medio abierto, la barba de ayer, un leve palpitar en el alma (Ja... No toda la humanidad se ha perdido), el ínfimo sangrado que destila el corazon y que provoca el amanecer de un viaje definitivo. El abrazo que aprieta un poco el corazón y su sístole, otro sueño de carretera... Es hora de seguir, la vida no para... Y el caminante debe encontrar su propio puerto, su paraje de descanso, el destino definitivo. No más hoteles de viajero.
"Revolución"
"Revolución"… Pocas veces una palabra coge un sentido tan absoluto y relativo
a la vez, para algunos un ideal, para otros una aberración acéfala de quienes
giran en la anarquía social, la palabra se asocia a principios libertarios y dictadores por igual; lo cierto es que siempre estuvo
aquí con sus fantasmas del pasado, sus ganas de futuro, sus verdaderos idealistas revolucionistas
y aquellos “revolucionarios” de nombre.
Ayer Venezuela sangró sangre joven e idealista, la noticia inundo las redes sociales y colmó los noticieros con las posturas oficiales de políticos de gran nivel, señales de repudio y quienes manifestaron su apoyo; hay quienes visualizan su sacrificio como aquel de un mártir por la libertad, y quienes los ven como desestabilizadores al servicio del imperialismo, fascistas dirán muchos, aún desconociendo el significado textual de la palabra. Sea cuál sea tu postura, es aberrante.
Ayer Venezuela sangró sangre joven e idealista, la noticia inundo las redes sociales y colmó los noticieros con las posturas oficiales de políticos de gran nivel, señales de repudio y quienes manifestaron su apoyo; hay quienes visualizan su sacrificio como aquel de un mártir por la libertad, y quienes los ven como desestabilizadores al servicio del imperialismo, fascistas dirán muchos, aún desconociendo el significado textual de la palabra. Sea cuál sea tu postura, es aberrante.
Es aberrante, sí una y mil veces aberrante como se puede tan desvergonzadamente observar a los ideales
más nobles ser teñidos de política, todo con tal de lograr un objetivo, aún a costa de
desgarrar el tejido social y abrir una brecha tan profunda que se necesitará más que un dialogo para reconciliar a los hermanos que ahora se ven con desconfianza mutua; más aberrante aún es reconocer que se trata de
prácticamente un requisito. Y es que por lo general las revoluciones terminan asesinando
a sus verdaderos líderes en cuanto se les pueda exprimir cada gota de idealismo
útil, cada discurso conmovedor, cada imagen que luego pueda ser transformada en
serigrafía popular, en iconografía de las masas para luego cercenar la historia
y mutilar la “revolución” a conveniencia de quien tenga la mentalidad mas negra y la mano mas dura. Como un macabro experimento social de laboratorio se puede observar luego a la masa social enfrascada en su necesidad de ser dirigida, aceptar prácticamente cualquier líder que ofrezca
un cambio abrupto y cuenta con una oratoria destacada, más si este viene acompañado de la promesa de poco trabajo y
beneficios sociales adornándolos con nombres fantásticos que hagan alusión a la libertad y autodeterminación de un pueblo, aunque claro está, luego la historia repita la sinfonía trágica del “pobre
pueblo engañado y sufrido”.
Es aberrante creer que se denomina "revolucionario" a cualquiera que vista una
estrella roja, o porque habla de masas e igualdad, que llena sus discursos con frases en defensa del proletariado y acto seguido mutilan a sus trabajadores quitándoles hasta el más elemental de sus derechos, la huelga; es aberrante que podamos ser tan facilmente engañados y que haya inescrupulosos que jueguen con las masas, los sueños de la gente, que le vendan el futuro a los padres a sabiendas que no hay nada más allá, prometiéndoles autodeterminación en un régimen dictatorial, hablando de soberanía cuando sus pueblos no pueden ni disponer de sus propias vidas, ofreciendo libertad cuando luego no existe ni la libertad de expresión.
Hablan de revolución y luego le temen al cambio como a un desastre natural, como al peor de los cánceres sociales, como a una enfermedad incurable. Sus mentes rápidamente se enferman de paranoia y se enfrazcan en totalitarismos, sin entender que una revolución verdadera no puede ser simplemente derrocada, no puede destruirse con quitar al gobernante pues habita en la gente... Una revolución no responde a estándares políticos ni sistemas totalitarios, no depende de un régimen pues deja un legado mucho más grande en la consciencia que un nombre, deja una marca indeleble en las masas y responde únicamente ante ideales nobles como mejorar la calidad de vida de los seres humanos, de igualdad y libertad.
Hablan de revolución y luego le temen al cambio como a un desastre natural, como al peor de los cánceres sociales, como a una enfermedad incurable. Sus mentes rápidamente se enferman de paranoia y se enfrazcan en totalitarismos, sin entender que una revolución verdadera no puede ser simplemente derrocada, no puede destruirse con quitar al gobernante pues habita en la gente... Una revolución no responde a estándares políticos ni sistemas totalitarios, no depende de un régimen pues deja un legado mucho más grande en la consciencia que un nombre, deja una marca indeleble en las masas y responde únicamente ante ideales nobles como mejorar la calidad de vida de los seres humanos, de igualdad y libertad.
El mayor error de quienes esgrimen falsamente las mal llamadas "revoluciones" para legitimar su estancia en el poder es el cercenar la naturaleza
humana y pretender estatizar el avance, su deseo de superación y todo destello
de inventivo colectivo con tal de perpetuar sus ideas y a ellos mismos en el poder, queriendo destruir
el ingenio para prevenir que surgan soluciones y dejen en evidencia lo obsoleto del totalitarismo que ejercen, pretenden frenar la mismisíma evolución humana, condenándo al tejido social a ser homogéneo, etéreo y creer
que así ha de funcionar, eso es… a lo que se han reducido las mal llamadas “Revoluciones”
un líder despótico, represión, nacionalización, aislamiento en sus diferentes
grados solo para luego caer en cuenta, como Cuba, que las reformas, los cambios
son necesarios para un sano desarrollo no solo personal si no social.
No se menciona ya, que las verdaderas revoluciones no habitan en el celoso seno
de la izquierda y sus paranoias o en las liberales derechas y sus mil y un
apologistas, no esta en los vanguardistas o liberales, habita en la gente, en
el alma y la voz de cualquiera que se atreva a levantar un grito de libertad
genuina en contra de la tiranía y las injusticias en cualquier nivel y contra
cualquier sistema, habita en el idealista que cree y trabaja por una realidad
diferente, en aquel cuya consciencia superior le previene de la frialdad del
consumismo, en el que siente un nudo en la garganta cuando otro sufre, en aquel
que carga a un compañero moribundo, en el que es capaz de escuchar a quien no
tiene sus mismas ideas y respetarlas e incluso velar por su libertad a
manifestarlas, en quien aprende de lo que lo rodea, en todo quien busca hacer
de este mundo un mundo mejor, al final del día ¿Qué clase de hombres seriamos
si no tratamos de hacer de este un mundo mejor? ¿Qué más tiene que esperar el
mundo a que te decidas ser la mejor versión de ti?
La verdadera revolución, no se esconde en la Habana, ni en Washington, ni en los rincones de Moscú, no esta en un libro de un tipo sea quien sea o en
un estudioso ensayo… empieza en ti, y tus ganas de contagiar al mundo en el
simple hecho de ser mejor.
lunes, 23 de septiembre de 2013
"Introspección"
Hola viejo amigo... ¡Es un gusto encontrarme con vos! Quisiera caer en un cliché y saludarte "Como la gente" pero prefiero no hacerlo, No te voy a preguntar cómo estás... Sé que allá donde te quedaste estas muy bien...
Quizá no me creas este "quizá", pero en serio pretendí despedirme, aunque sé muy bien que ya sabías lo que iba a pasar y la única duda que me queda es ¿cuando lo supiste?, quizá fue en alguna de las madrugadas cuando dejamos escapar un supiro o quizás fue cuando mi corazón latió al compás de una canción distinta a las melodías que solíamos compartir, quizás fue cuando mi subconsciente empezo a soñar con algo más, algo distino o cuando dejó de soñar con otras y otras cosas...
De cualquier forma ha pasado mucho tiempo ¿Cierto? Jamás estuvimos tan lejos, parece a una eternidad de distancia lo sé, lo siento yo también y es como estar a mundos de diferencia.
Dijo alguna vez algún filósofo o un bohemio escritor talvez... o puede ser que hasta me lo invente yo, pero bueno, dicen, que sabes si un "adiós" es real, cuando no es ruidoso y pasa como un susurro de media noche, casi embargado en la pena de saber que no volverá, como quién se despide de un amante en una costa dejándolo perdido en el tiempo y la distancia; aquel que simplemente no se dio... un adiós forajido que sabes que se fue hasta cuando no está, o algo por el estilo. La cuestión es que odio las despedidas, siempre las odie; no me mires así... A mí me costo aceptarlo al principio también, llegamos a puerto, tierra firme compañero, alfín.
Vos y yo vivimos muchas vidas juntos y en ocasiones... también morimos otro par; ¿Te recordas de aquellas aventuras? fueron tantas que de verdad parecen infinitas verdad vos, tan infinitas como aquellas carreteras a ningún lugar que tantas veces recorrimos, recuerdo como el sol fue cálido como las tardes delicadas y sus playas aterciopeladas, las montañas y valles casi escenas de un Monet, los bares como descritos por Borges y Silvio, bailes como tocados por un tango de Gardel y brebajes espirituosos como sí el mismo Dionisio los hubiera hecho, me recuerdo cuando la vida la medíamos distinto, tenemos memorias tan infinitas como los horizontes que soñábamos alcanzar, horizontes desdibujados a la lluvia y bruma de nostálgicos momentos pintados, no vale ni la pena y no quiero mencionarlo, pero ya no le tengo miedo a decirlo tampoco y es que recuerdo también el aterrador silencio de las noches y aquella casi trágica soledad de las infinitas madrugadas que llegaban hasta medio día, recuerdo cuando el sol que calentaba y la lluvia no refrescó, recuerdo la culpa que me carcomía y la conciencia cargada.
Hoy a pesar de todo me quedo solo con los recuerdos de cada risa, cada alegría cocinada al calor de algún fogón, cada sueño despertado entre estrellas, humos de esos divertidos y noches divinas, recorrimos la piel del mundo con ganas de comérnoslo todo, viví muchas de las alegrías más felices con vos, y suturé muchas de mis heridas más profundas de cada lágrima que dejó un sinsabor, ganamos muchas derrotas, perdimos al ganar otras...pero me quedé con lo mejor de los mundos que conquistamos y eso es algo que tengo que agradecerte a vos, que alejaste de mí, con tu ser ese veneno que corría en las entrañas, con corajes prestados y valentías fingidas terminamos al final de cuentas por comernos nuestras quimeras, y aprendí a aceptar mis fantasmas brindando con ellos muchos adioses, en mis oscuridades tejí nuevas oportunidades, ¿Compadre vos te acordas cuando imaginábamos nuevas vidas, lugares idílicos? Pués...¡Encontre una! Pero mano no me mires así... Yo me quedo con partes de vos, tus risas y tus lecciones "lo que vivas hoy son las historias de mañana" "No te perdás la vida en vida, apreciála" y algunos uno que otro consejo para la resaca y de como hacer el amor.
Me quedo con las fiestas, no sus resacas de silencio y soledad, me quedo con tus cielos, tus amaneceres, los abrazos sinceros y los amigos dispuestos... Me quedo con el niño que soy, con la inocencia que nos arrebataron, la que perdimos, la que derrochamos y ocultamos, las lecciones, las locuras pero eso sí te dejo el desenfreno a vos, eso que tanto amaste, me quedo con la seda de las sábanas que nos arroparon, los brazos y sus caricias amables y a vos te dejo los cuentos de cama... y obviamente ¡me quedo con tu cuarto mi hermano!
Pero bueno, mira la hora y todavía hay mucho que hacer, lugares a los que ir y gente por conocer, me toca... ya es hora de partir compadrito, dejarnos atrás, vos allá en mis memorias, en ese lejano pasado en el que fuiste yo, y yo acá en el presente en que soy vos... cada uno a mundos de distancia pero cerca para siempre, me marcho a vivir, me despido de vos para desprenderme de mis pasados, sus glorias y el incienso de las caídas, es hora... de hacer una historia distinta, es bueno hacer una introspección para verte allí manito, descansando entre tus lares, tus archivos, tus leyendas, MI historia... es bueno verme desde adentro, para ser desde afuera. Es ahora hora de comenzar una etapa distinta ¡Hasta siempre viejo yo! se que siempre podré contar con vos, y vos... siempre vas a ser parte de mi, mi pasado, mi historia...
viernes, 19 de abril de 2013
"El Sueño Jornalero"
Sale condensado a
contraluz el aliento de un campesino, mientras de fondo se escucha la melodía
de gallos cantándole a los primeros rayos de sol, esos que se filtran entre las
hojitas de la milpa, intentando romper la monotonía del frío de la madrugada
penumbral.
El obrero
laborioso, se dispone ya a caminar junto a tantos otros a trabajar las mismas tierras que eran
de sus padres, que ahora, le pertenecen a un saco y una corbata, al lenguaje
técnico y una hojita de papel inescrupulosa que dice poco menos que su vida es
propiedad de aquel quien no entiende si lo que se le dice no lleva el signo de dolar enfrente, de quien no ha visto la maravilla de la vida en
un campo vacío, de quién no ha visto la belleza del rocío deslizandose entre las hojas de un pino, o la bruma de un bosque a contraluz, quien no despierta escuchando el canto de los pajaritos por
escuchar centavos contando, de quién pone precio a los sueños, quién disfruta a
costas de quién carga sobre sus hombros sus pies para que no se ensucien sus
zapatos de marca italiana; parten ahora los jornaleros a
trabajar la misma tierra de sus padres que ha de mal alimentarlos.
Sus manos duras y callosas por arrastrar un rústico azadón de sol a sol se apresuran a despedirse de su mujer preñada y sus cuatro críos, doblando el espinazo para besarles la frente antes de partírselo al calor solar, sus pies casi desnudos se arrastran pesados sobre los guijarros, el único quejido que se escucha sin embargo, es el de la mente, de la mente que sueña inocente, inocentes seres con la piel del color de la tierra de mi patria, los únicos quejidos son los del alma que espera algo mas que brazos cansados y ollas de barro con mas agua que frijoles para sus hijos, una idea, el ideal contagiado, malogrado, pintado de rojo, teñido como todo de intereses personales demasiado complejos y macabros para ser tramados por un jornalero que solo gasta su voz repitiendo en corito que esto tiene que cambiar, claro soñar no cuesta nada, apenas un poco menos que una bala asesina, soñar cuesta todo…
A lo lejos retumba algo. No se escucha bien qué es…
Sus manos duras y callosas por arrastrar un rústico azadón de sol a sol se apresuran a despedirse de su mujer preñada y sus cuatro críos, doblando el espinazo para besarles la frente antes de partírselo al calor solar, sus pies casi desnudos se arrastran pesados sobre los guijarros, el único quejido que se escucha sin embargo, es el de la mente, de la mente que sueña inocente, inocentes seres con la piel del color de la tierra de mi patria, los únicos quejidos son los del alma que espera algo mas que brazos cansados y ollas de barro con mas agua que frijoles para sus hijos, una idea, el ideal contagiado, malogrado, pintado de rojo, teñido como todo de intereses personales demasiado complejos y macabros para ser tramados por un jornalero que solo gasta su voz repitiendo en corito que esto tiene que cambiar, claro soñar no cuesta nada, apenas un poco menos que una bala asesina, soñar cuesta todo…
A lo lejos retumba algo. No se escucha bien qué es…
Algunos días
atrás a kilómetros de allí, a mundos de distancia en una oficina cubierta de
cedro y sobre su sillón mullido cubierto de piel, dos manos se aprietan...Han
llegado a un acuerdo, los zapatos de satín se sirven otro trago de whiskey
inglés mientras un subordinado recibe la orden macabra tejida por seres que no
me atrevería a llamar insectos por temor a darles un honor que no merecen. La orden
se ha de ejecutar, las balas han de tronar, el jornalero debe empezar a trabajar, el jornalero debe
dejar de cuestionar, el jornalero debe dejar de soñar.
Se escuchan los
pesados motores impulsados por más prejuicios que diesel, cargados de egoísmo y
llevando jornaleros de la muerte destinados a llevar a cabo su oscuro deber, ciegos,
sordos y mudos. Sus corazones llenos de ideas de defensa de la patria y
heroísmo, de falsos valores y de ideas tan macabras que parecen gestadas en
algún libro de Stephen King, ideas vendidas por un Norte distante “defendiendo”
de la amenaza comunista, protegiendo los grandes intereses, predicadas por el títere
en la oficina de cedro a un uniforme con unas cuantas estrellas que dirigen la
operación de limpieza, el sonido de los pollos y los pies descalzos da lugar a
los gritos de terror de las niñas tomadas a la fuerza, ultrajadas a los ojos
quebradizos de las madres agonizantes con el vientre abierto y las inocentes
criaturas con las cabecitas llenas de futuro vaciadas por el atronador sonido
silenciador de una bala misionera de un evangelio de muerte, solamente los
estallidos de pólvora acallan de a momento los gemidos de sufrimiento, la
agonía de un pueblo no la justifica nada… la agonía de este pueblo la justifica
el desarrollo y la competitividad, cada gota de sangre que alimenta la tierra
que vio sangrar sus padres ve ahora la sangre inocente de quien no se puede
defender derramada por quién se supone debía protegerlos, traicionados a plena
luz del día por quien debía ser la voz para los que callan, aplastados por el
sistema que cargan para que no se ensucie, victimas de la consigna de libertad
caen presos del dolor las viudas que corren a la montaña escondiéndose del
terror y llevando en las manos la sangre del jornalero trabajoso que sudo rojo,
las manos callosas y duras se ablandan
al tocar al ultrajado e inerte cuerpo de su esposa, las espaldas fuertes se
quiebran desde abajo con cada impacto de plomo que revienta en las entrañas, y
esos son los que tienen suerte, los que no sufrirán agoniosos las torturas
sádicas, o serán quemados y/o enterrados vivos, de pronto, todo queda en
silencio en cuestión de horas, los camiones regresan al infierno de donde
vinieron llevando algunas mujeres para entretenerse “al rato”. Colgando otra
mirada inocente, otra voz callada súbitamente en una fosa comunal, como quien
quisiera esconder las atrocidades que allí sucedían, las llamas presurosas
consumen lo que queda de aquel pequeño asentamiento roto, cómplices fuegos de esbirros
infernales.
Como te han
callado mi hermano, tu crimen nace nada mas en la idea de quién pretendía
cortar la raíz a lo que no entendían, presas inocentes del odio irracional a
quien contraviene el sistema que corrompe el alma, aquel que por unas monedas
vende el alma, no hay oro que valga la sangre del inocente. El supuesto de una
idea de contrainsurgencia a quien no ha disparado jamás una bala y solo ha
esgrimido el azadón y la pala, a quién solamente disparo semillas doradas a la
tierra negra mojada de lágrimas, los ideales son del poeta, de quién sueña, las
revoluciones de las mentes que entretejen un sistema, los sistemas del político,
la política de quién se corrompe, las luchas de quién pelea, las balas del que
dispara, jamás del jornalero.
Aquel día las voces
fueron acalladas, el jornalero no sueña
más.
Hoy el hombre de
la oficina y el hombre de las estrellas ríen, orinan al sistema de justicia
debilitado por intereses que corrompen a los hombres que venden sus escrúpulos.
Hoy el jornalero llora desde su tumba, hoy se niega tu sangre, hoy es momento de quitar la costra de la herida y limpiar la infección para empezar a depurar el sistema, dejar cicatrizar la herida hoy hay que ser la voz de los acallados y pedir justicia, porque hoy… el
jornalero no sueña más.
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